
Se casó hace casi diez años con su primer marido el líder de los Black Crowes, Chris Robinson, pero se separó apenas 6 años después. Ahora, cuatro años después de su divorcio, y con un hijo en común, Kate admite estar mejor que nunca.
Pese a que parece haber rehecho su vida con Matt Bellamy, integrante de la banda de rock alternativo Muse, -con el que se la pudo ver en busca de un 'nidito de amor' en pleno centro de Nueva York- Kate tiene clarísimo que, de momento, el matrimonio es algo que ni se plantea.
"El matrimonio es algo que no estoy buscando, definitivamente", explica. "Sin embargo, el divorcio no me ha quitado las ganas. Así que veamos lo que pasa".
"Creo que la gente muchas veces está aterrorizada por el amor y hacen lo posible por no experimentarlo. Yo nunca quiero perder el entusiasmo. Yo creo en el amor. Creo que si te abres realmente al amor, es lo más bonito que hay", añade la actriz.
Ahora habrá que ver si Matt consigue convencerla para dar el gran paso. De momento fue él quien convenció a Kate para irse a vivir juntos en Nueva York. "Fue Matt quien le ha sugerido irse a vivir juntos. Kate quiere un estudio para Matt y un cuarto de juegos para su hijo Ryder", explicaba hace unas semanas una fuente al periódico 'The Sun'. "Están totalmente enamorados".
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